Prioriza tus gastos

 Hay gastos indispensables como el arriendo, la alimentación o el pago de tus obligaciones financieras. Al hacer un presupuesto mensual, estos gastos no deberían superar el 50% de tus ingresos.

Sé racional 

No se trata de volverse un tacaño o de no volver a salir de la casa para no gastar. Pero, siguiendo con el presupuesto, puedes destinar el 20% de tus ingresos a los gustos: algo de ropa nueva, salir de fiesta, ir a cine…

Trata de separar el 30% de tus ingresos para el ahorro

Un buen método para lograrlo es enviar ese porcentaje a productos como un CDT o a un Fondo de Inversión tan pronto recibes tu sueldo, así te aseguras de conservarlo y organizas tus gastos desde el comienzo del mes.

Traza una meta de ahorro

Plantéate una meta: por ejemplo que en cinco años logres ahorrar el dinero para la cuota inicial de un apartamento. Para lograrlo, debes calcular el promedio de esa cuota, divídela en 60 y ese es el monto mensual que debes ahorrar en tu CDT o Fondo de Inversión

Ahora que sabes cómo organizar tus finanzas mensuales, te presentamos tres productos de BBVA que te ayudarán a lograr la meta de tener tu casa propia: Cuenta AFC, CDT y Fondos de inversión 

Conoce sus diferencias y elige el que más te convenga:

Fondos de inversión:

  • Varían de acuerdo al riesgo y los plazos de tiempo.
  • Recibirás en todo momento información transparente y oportuna de tus inversiones.
  • Se pueden liquidar con mayor rapidez.

CDT:

  • Si inviertes más dinero y a mayor plazo, será más alta la rentabilidad.
  • Es una inversión más segura, no depende de las variaciones del mercado.
  • Debes esperar que se cumpla la fecha de vencimiento para cobrar.

Cuenta AFC:

  • Tu dinero gana intereses desde el primer momento (a mayor saldo, mayor tasa).
  • Puedes hacer retiros parciales o totales en cualquier momento.
  • Puedes consultar tu saldo en cualquier momento.